
No hay Sol que pueda alcanzar a la Luna
y quemar su vientre menguante...
No hay satélite que pueda eclipsar eternamente al Sol
sin caer en cenizas en el vacío de la bóveda negra.
No hay estrella que brille más que tu mirada
porque tus dos ojos desde el día que moriste
... están tatuados en el cielo.
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