martes, 13 de octubre de 2009

Duelo


No hay Sol que pueda alcanzar a la Luna

y quemar su vientre menguante...



No hay satélite que pueda eclipsar eternamente al Sol

sin caer en cenizas en el vacío de la bóveda negra.



No hay estrella que brille más que tu mirada

porque tus dos ojos desde el día que moriste

... están tatuados en el cielo.

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