miércoles, 12 de agosto de 2015

Contaminarme de vos

Me quedo paralizada
como si el centro del universo 
de pronto dejara de ser el centro. 
Me siento desinhibida y a la vez derrotada
me siento ilusionada y a la vez desplazada. 
Desinhibida por la distancia fermentada
derrotada por la distancia inmutable. 
Ilusionada por el tiempo imperceptible
desplazada por tiempo indomable. 
… sé que estoy aquí y que siento esto y lo sientes también,
aunque eso no cambie mi sentir ni viceversa
sé que el deseo se dibuja en las letras
con las que componemos nuestras latitudes virtuales
sé que te veré y me amarás
y sé que te amo sin haberte visto,
como amo una estrella, como amo la arena, la sal, la Luna
no con necesidad ni expectativas
ni con condiciones ni etiquetas. 
Aunque también te quiero con deseo y con sueños
con antojos y con miedos  
y sé que no espero ni una reacción posible tuya
ni rosas, ni celos, ni cantaletas…
pero hay en este suspiro
tantos besos guardados y música y caricias
tanta poesía, tantas hormigas en la piel y en la barriga.

Me anclo en este sentimiento
y me saboreo en este océano de pensamientos
que flotan y respiran...

Incontrolables son mis poros que te buscan en un contacto
mi piel que quiere respirarte
la mezcla de controversia que nutre nuestro deseo.
Incontrolable es el sabor de tu saliva que no he probado
el color de tu voz en el que no he navegado
el calor de tu abrazo que no me ha abrigado
el dulce de tus labios que no he saboreado.

Y vienen a mi mil preguntas
con una sola respuesta
y después de muchos años de tropiezos
solo puedo decir que se me antoja tropezarme con vos
contaminarme de vos
destruirme de vos. 
Que hago con esto si no es transplantarme a tu tierra, 
que fue al mismo tiempo la mía
no sé yo a donde pertenezco, 
si es que pertenezco a algún lugar. 

La apertura, como el resto del resto, 
es expansiva y contagiosa... 
y se me empieza a desbordar lo que quiero ofrecerte... 
Ahora puedo solo decir que estoy teniendo algunas ideas descabelladas. 

Sobreviviría acaso esta ilusión a una sobredosis de realidad?

viernes, 6 de marzo de 2015

Ni justificación ni culpables...



La Luana que aterrizó en italia es una distinta Luana a la que en este instante se encuentra sentada e inquieta en una microbus en el centro de Tel Aviv, camino a Jerusalem, cuestionando sus propios pasos. En este caso, al hablar de pasos, no hago alusión a las decisiones ni al camino, sino a la circunstancia, al asfalto debajo de las suelas de cada dirección.
La "yo misma" de hoy, se reconoce con una ansiedad expansiva y lo acepta, porque reconoce a la vez, lo insegura que se siente caminando en las calles de su país, y paradójicamente, cómoda y a salvo, en un país donde el cemento cubre la sangre derramada en sus tierras, un país que se sigue drenando en guerras y conflictos tan complejos que no sólo es difícil una posición al respecto sino que además carcomen los ríos de tristeza en la imposibilidad de visualizar una solución.
Esta persona que se refleja en la ventana a mi derecha, que se siente avasallada por tanta reconstrucción de perspectiva, de una visión que había sido construida por aquellos, que así como la "yo misma de 15 días atrás", juzgan las situaciones políticas desde las aisladas y parciales que no son más que extensiones de las conveniencias de algunos. Nos es tan fácil formarnos un juicio sobre algo que no conocemos...
Mi "yo presente" es aún incipiente para jugarse un criterio, aún con esta nueva fotografía del objeto que se juzga, aún con esta colección de testimonios, y aún  con la evidente tensión que como imanes del mismo polo, bulle en las esquinas repeliendo a unos contra otros en una gran olla de magnetismo aleatorios que no tiene justificación ni culpables.
Al final la única certeza es que todos somos responsables... Responsables de qué?
Responsables de lo que pensamos y de la intención que damos a lo que pensamos, de las palabras que generamos, como las generamos, a quien y cuando las entregamos. Y finalmente, somos responsables aún más de nuestras acciones, y no sólo del límite de la acción misma, sino además de la repercusión de su onda expansiva que en cadena crea efectos, reacciones y consecuencias. La paz empieza por tanto en el pensamiento, y en la acción de la lucha contra la guerra.

Aterrizaje arrítmico

Es el amor algo tan diferente al enamoramiento, que no habría forma posible de compararlos a un mismo nivel conceptual. Al comparar, podría uno basarse en dos elementos de la misma familia, digamos dos sistemas de métrica literaria. Pero al hablar de amor y enamoramiento sería casi como hablar de una métrica cualquiera y compararla con la poesía misma.

Enamorarse es un verbo, o inclusive un adverbio, podría usarse hasta como un adjetivo. Pero el amor en cambio, es sólo eso… amor! Podríamos decir que es un sustantivo, abstracto y omnipresente, pero eso no sería suficiente. El amor es un estado, que con sólo el hecho de ser sometido a estas palabras es desnaturalizado, pues es un estado ilimitado, en su geografía no hay espacio para el límite de las palabras. Así pues, dicho esto, concluyo que puedo escribir sobre todo lo que no es el amor, pero me es vedado el intento de lo contrario. 

El amor no es miedo, no es inseguridad, no es rechazo, no es odio, no es expectativa, no es carencia, no es violencia, no se exige, no se busca, no es renuncia ni sacrificio, no es más ni menos, no es restringido ni exclusivo, no se mide ni se cuantifica, no se explica ni se intenta, no se esfuma, no se extingue, no se acaba, no es finito, no se niega, no se esconde, no se enseña, no se sistematiza… Es quizá en su estado absoluto donde todas estas negaciones desaparecen. El vacío se convierte en el todo y viceversa, el silencio es sonido y el sonido, silencio y el corazón solo escucha sin notar la diferencia!



Me había sumergido totalmente en mis diálogos internos sobre el amor, estaba debatiendo sobre cuáles serían los factores para elegir a mi pareja cuando llegara el momento de hacerlo, si amo por igual, ni más ni menos, en todas las direcciones, indiferenciadamente hacia adentro y hacia afuera, si no es pues la cuantificación del amor que había mal aprendido en la escuela de las estructuras, patrones y roles sociales durante toda mi vida, entonces cuales serían las políticas individuales a considerar.. extasiante debate fue interrumpido por un abrupto aterrizaje que me trajo sin más opción de vuelta a la realidad. Rebotamos en el aire instantes antes de rebotar nuevamente en la pista de aterrizaje en una inclinación que parecía el pronóstico de un accidente aéreo en tierra. Por suerte no pasó de ser el aterrizaje más intenso y arrítmico de mi vida
.

Mientras esperaba que me permitieran salir de mi asiento para dirigirme por el pasillo hacia la salida, experimenté el dolor implacable de la separación en mis huesos, que crujían de tristeza y abandono, mientras cada persona que pasaba velaba por su propio objetivo e ignoraban el calor que emanaba de su propio pecho.

“Todo va salir bien, todo siempre sale bien”, me recordaba a mí misma en el instante en el que me cedió el paso un habitante de Turquía con los cabellos tan largos y escasos como las cabelleras de los árboles de Volterra en invierno, con una gran línea curva en la parte inferior de su rostro de la cual se desplegaban infinitos rayos de luz. Le sonreí, me sonrió, de esta forma nos dijimos “Gracias” y “De nada” sin usar palabra alguna. 

Como en el vuelo todas las indicaciones eran incomprensibles para mi mente racional limitada a las experiencias tridimensionales, no había entendido ni una sola palabra sobre las condiciones atmosféricas, la hora local y demás indicaciones… así que sin realmente prestar atención a lo que sucedía después del límite de mi ventana, tomé mi abrigo en brazos y desembarqué tranquilamente con apenas una camiseta y un ligero abrigo de lana. En un segundo pude comprender dos cosas: porque todos aplaudieron cuando aterrizamos y porque todos los pasajeros excepto yo habían vestido sus abrigos al salir del avión.

Estaba nevando, el piso estaba lleno de agua empozada, de hielo sobreviviente, y de nieve, y el viento soplaba tan fuerte que mi cabello se convirtió en un velo envolviendo mi rostro. Subí al autobús que nos conectaría con el aeropuerto y volví a sentir… paredes… miedo, protección, rechazo, aislamiento… separación! Porqué teníamos nosotros los humanos que separar las tierras, hacernos propietarios de cualquier cosa, limitar los recursos como si fuésemos los productores reales, controlarlo todo, conquistarlo todo, poseerlo todo? Porque teníamos nosotros los humanos que definirnos en base al poder y la conquista? Porqué teníamos que hacer más fracturas en una tierra que sólo quería sanar sus heridas? Hasta donde nos hemos separado que tenemos que pedir permiso para visitarnos… para visitar una casa, entre vecinos,entre países, entre un continente y otro?
Porqué teníamos que escribirnos en la frente  los códigos con los que creemos que entraremos en el reino de los cielos donde no entrarán los que no están codificados? Porqué habríamos de creer tal cosa?
Porqué he de ser asociada a una sola casa, a una sola tierra,  porque no puede ser el Universo entero mi hogar? Porqué me cortan las raíces que quiero extender por el resto de la Tierra? Será acaso que nos da miedo que todo esto no alcance para todos? Será acaso que nos da miedo ser tan maravillosamente perfectos como podríamos serlo y estropear la idea de ser imperfectamente pecadores y sucios por herencia inalterable?


Las preguntas siguieron brotando de mi angustia, porque me sentía sola, que no es lo mismo que en soledad…

viernes, 20 de febrero de 2015

Enamorarse...





















De pronto vino el silencio a mi boca… sueño, pausa y quietud. Tantas sensaciones llegaron mí. Le recordé de nuevo, abriendo los ojos brillantes por el Sol que se reflejaba en su rostro a través de la fría ventana. Y una vez más podía sentir su cuerpo desnudo abrazándome. Llegaba a mí un deseo casi incontrolable de besar la serenidad escondida bajo su barba, pero me topaba de nuevo con la coraza de su mirada, con una frontera que exigía una visa que yo no había adquirido. Y aún hoy cuando le recuerdo me pregunto cual podría haber sido el documento que olvidé para ser visada en el país de su beso, como podría él abrirle la puerta de su herida a una inmigrante indocumentada que además osaba secretamente instalarse cuando había susurrado que su presencia era sólo una estancia de paso.
Había tanto dolor en sus gestos como ganas de no dejar de rodearlo con mis brazos. Así que me quedaba con lo que tenía, ese pequeño espacio después de la locura, donde encajábamos perfectamente uno en el otro, ofreciéndonos un abrigo mutuo para el frío helado e inminente que tocaba todas las puertas y ventanas de la casa solitaria de la montaña.
Pero todo  era claro, yo ya lo sabía, desde la primera vez que le vi, me encontré de frente con su muralla. Era claro que tendría yo que escalar la pared de piedra cada vez que quisiera entrar a su fortaleza, así que preparé mi equipo de montaña para intentarlo. La fortaleza era hermosa, esas paredes de piedra guardaban callejuelas llenas de arte y aromas, como las ciudades medievales de la Toscana. Se dibujaban laberintos mágicos en sus pocas palabras que me transportaban a los jardines primaverales de palacios y castillos.
Él me encantaba, me cautivaba la idea de estar a su lado, aunque fuese un instante aislado. Estaba seducida por todo lo que él representaba. Casi no le conocía, pero lo conocía sin saberlo. Estaba enamorada de su boca pequeña, de su cabello despeinado, de los amaneceres en la montaña, y de nuestros zapatos rosándose al son de “El cuarto de Tula”.
Me visualicé entonces en el borde del acantilado, y estuve a un empujón del viento de arrojarme al precipicio. Comprendí en ese instante que enamorarse es un decisión. Enamorarse en ese instante o en cualquier otro momento de mi vida pasada o futura en el que me hubiese sorprendido a mí misma en esa encrucijada.
Enamorarse es el acto de crear un pensamiento, una lectura o un juicio en nuestra mente, sobre un momento. Pero no sobre cualquier momento, no cualquier lectura. Se trata de crear un pensamiento de deseo sobre una situación que genera placer. Por ejemplo, antes de enamorarse de una persona surgen pensamientos como éstos: “me siento demasiado bien con  esta persona”, o “hay demasiada química entre nosotros”, o quizá “es el hombre más atento que he conocido”. Cada uno de estos pensamientos viene precedido por un segundo pensamiento, que es el deseo, generalmente, es un pensamiento que no surge a la superficie, sino que se queda flotando en el subconsciente.
Nótese que en todos los ejemplos existe una situación de la cual genero una lectura “positiva”, una característica, una rasgo de su conducta, que en primera instancia juzgo como algo positivo, y seguidamente me hace sentir bien, protegida, querida, importante, apreciada, amada, aceptada, realizada, feliz, plena… algo que me hace sentir lo que en su totalidad me hace falta sentir por mí misma. Por otro lado, existe un deseo, un apego y una expectativa de ese deseo. Como la situación me hace sentir de una forma que me parece imposible sentirme sola, entonces lo que me genera es placer, y de esta forma desarrollo la idea de deseo sobre ese placer: quiero que se extienda, quiero tener control sobre él, poseer este deseo. Y así finalmente se empiezan a construir las expectativas sobre él.
Dicho esto, volvamos al planteamiento de que el enamoramiento surge de un pensamiento, de una idea o una lectura. Pues bien, tales cosas (pensamiento, ideas y lecturas) sólo existen en la mente como una desviación hacia el pasado o el futuro, lo cual me lleva a cuestionarme si la acción de enamorarse es real, si no pasa de ser una ilusión. Será por eso que nos sentimos ilusionados? Talvez enamorarse es ilusionarse.
Con este planteamiento no estoy denigrando lo que nos enseñan como amor de pareja, hago simplemente una incisión profunda para ver su contenido en el microscopio de la razón.
Con esto no me declaro inmune a su efecto ni levanto en rebelión contra sus expansiones. Al contrario! Yo, Luana Fara, amo estar enamorada, amo enamorarme de todo, de las personas, de las situaciones, los proyectos, los viajes, los sueños. Ahora más que nunca disfruto enamorarme porque cada vez que lo hago, puedo ver el reflejo de lo que me hace falta, el reflejo de una carencia, y me quedo allí jugando y aprendiendo con las luciérnagas en los ojos y los agujeros negros en el estómago, para después volver a mí, a mi soledad, regresar a la gran e interminable obra maestra de completarme.

lunes, 16 de febrero de 2015

Consuelo...

Aquí en el aeropuerto de Roma, con una consternación vestida de aceptación, me acepto sintiendo cantidades y calidades variadas de emociones que para este escaso depósito de definiciones no hay cabida para asignarles algo parecido a una palabra, o tan siquiera una exclamación.
Las líneas temporales en mis recuerdos se cruzan con las líneas entretejidas de las emociones y terminan siendo intersecciones de asombro en cadena.
En este lado del mundo el dinero se esfuma como el oxígeno en las esquinas donde se aglomeran los fumadores. Y como se esfuma el dinero, en forma proporcional, me descubro, yo, habitante del tercer mundo, buscando el ajuste perfecto de calidad versus pérdida de peso de mi billetera. Decido en esta situación consciente de atención, comprar unos chocolates. Me alineo en la fila para pagar con mi billete de diez euros en mano, mi pasaporte y mi boarding pass. La mujer en la caja recibe mi billete y documentos y me dice: "son cinco euros". Inmediatamente me devuelve los documentos y me dice: "Grazie mile". Yo le pregunto por los cinco euros que me debe entregar de cambio y ella me responde que ya me los dio. Rebotamos sin mucho sentido de la misma pregunta a la misma respuesta durante algunos segundos hasta que comprendí que no había nada más que hacer si no quería perder la calma, llenarme el hígado de enojo y permitirle  emerger por mis venas, regando sus aguas negras como el beso de la muerte sobre mi sonrisa.
En cuestión de segundos visualicé todas las posibilidades y la única que no me envenenaba por dentro era dejar de discutir y concentrarme en saborear la dulzura cremosa de esa tableta de placeres que me imaginaba derritiéndose y mezclándose con mi saliva, explotando sin mesura por cada milímetro de mi boca.
Así que entendí mi situación le dije: “de verdad no me lo diste, pero realmente no quiero discutir por 5 euros, grazie mile”.
-La felicidad se reconoce en los detalles más simples de la vida- recordé- Sólo se reconoce, pero es una ilusión como el reflejo de un espejo.
Y continué con mi camino llenando mi rostro de sensaciones y sonrisas tímidas que se replicaban en el consuelo de un chocolate.
(11 de febrero, 2015. Aeropuerto Fiumicino en Roma)

viernes, 13 de febrero de 2015

Soledad y yo

















Llegó a mí este pensamiento cuando en la estación del tren en Venecia, trataba de comprender, mientras bebía un delicioso capuchino para aplacar el frío del viento que bailaba con la nieve, porqué entre tantos aromas y sabores (teniendo un historial victimario de los antojos) no se asomaba en mi mente el pensamiento del hambre. Recordaba con asombro los sabores de gelattos italianos, de figuritas de marzipan, de croissant au chocolate, y de panna cota al frutti di bosco, sabores con los que me había deleitado sin control en el viaje anterior a Italia, y simplemente me era incomprensible la idea de saberme tan lejos de tan disfrutados placeres en ese instante.
Y comprendí en el siguiente trago de café de donde provenía tal actitud tan pulcra de mis pensamientos ansiosos. Había algo en mí que estaba cambiando justo en ese instante, una máscara que se caía, un acto que finalizaba. No lo comprendía muy bien aún, pero había una sensación que flotaba y se disipaba entre el vacío de mis células: Soledad.
La Soledad había estado siempre a mi lado, está siempre a mi lado, pero sin querer lo he malinterpretado todo. Se puede uno acompañar por una sombra, o por una estatua, el acto de la presencia por sí sólo no significa absolutamente nada. Que la soledad estuviese a mi lado no significaba que fuese mi amiga, y aún menos que yo lo fuese de ella. Yo lo estaba entendiendo todo mal. El hecho de reconocerla sentada en mi hombro derecho, no me ponía en situación de balance alguna, no me hacía más lejana de la crisis, del caos ni del miedo. Ella estaba ahí, y yo simplemente aceptaba su presencia, pero no le hablaba, ni la escuchaba, nunca nos sentábamos ella y yo a compartir el silencio, ni ella aprendía de mí, ni yo de ella. Éramos como esos matrimonios donde la fuerza de la costumbre es más fuerte que cualquier intento de comunicación, esos matrimonios que se sientan a ver televisión y comen en el silencio abismal de la hipnosis tecnológica. Y yo que me había prometido no casarme, ni siquiera conmigo misma, no de esa forma!
Fue en el tren hacia Florencia donde se cayó mi máscara y lo comprendí! Por vez primera mi soledad y yo nos atrevíamos a compartir algo más que el espacio, por vez primera nos permitimos reflejarnos y sentir incomodidad al vernos, y aceptarla, dejarla ser. De pronto la incomodidad perdió sus destellos y yo caí tendida en sus regazos. Lloré como el frío de un invierno siberiano, en ese espacio de saberme quién soy, y comprendí mientras me abrazaba, que por vez primera, ella, La Soledad, y yo, éramos amigas.

miércoles, 25 de junio de 2014

Surya Namaskar

Surya Namaskar
(2012, camino a India)














Inhalo y elevo los brazos al cielo
Abro todo mi ser al Universo
Y elevo una plegaria de gratitud. 
Exhalo y llevo las manos a la tierra
Me cargo con la fuerza de la tierra
Canalizo mis emociones hacia la tierra
Y me entrego al camino del Sol. 
Inhalo y miro hacia el frente
Recojo los rayos del Sol con mi espalda. 
Exhalo y salto hacia la tierra suspendida
Sostengo la fuerza y me arraigo a la Tierra
Extiendo las raíces de mis dedos hacia la energía creadora. 
Inhalo y se crea el Sol en mi pecho
Elevo los rayos de luz hacia el cielo. 
Exhalo y planto mis pies a la tierra
Fortalezco la creación expansiva en mi ser
La pulsación infinita...
Inhalo y salto hacia mis manos
Elevo mis miedos hacia el punto cero y los dejo suspendidos a la merced de la gravedad. 
Exhalo y en una reverencia me sumerjo mas allá de las fronteras angulares para honrar la energía divina que se mueve en los canales. 
Inhalo y elevo nuevamente mis brazos al cielo, dejo que el Sol se pose en mi pecho. 
Exhalo y es el atardecer

Ofrezco mi plegaria a la luz divina que se fusiona con el movimiento, con mi cuerpo y la plenitud de la respiración.

martes, 27 de agosto de 2013

La herida y el Vacío


Ayer soñé que un maestro preguntaba cual era el secreto de la unión con el todo, la Unión en la que residen el amor y la felicidad. Uno por uno los presentes fueron compartiendo sus respuestas y apreciaciones, a las que el maestro fue declinando una por una, hasta que llegó mi momento de responder. "El Vacío", me atreví a susurrar. El maestro me miró y me ofreció su silencio… A partir de ese instante, todo fue silencio en el sueño!
Hoy me desperté con un sabor de tristeza en la saliva. Asustada corrí a lavarme la cara para quitarme la resaca de ese sabor amargo y al asomarme al espejo me encontré con una niña resentida, una niña furiosa y a la vez rendida que me daba la espalda mientras abrazaba un pato de felpa. Como el agua no borraba las marcas de tristeza de mi rostro y el espejo no dejaba de reflejarme decidí cerrar los ojos para ver a través del agua.
Hay heridas que limpiamos con un pedazo de algodón empapado en olvido y las cubrimos con un trapito de indiferencia. Pero son tan profundas que a falta de oxígeno se pudren y se hacen más profundas, nos piden a gritos un poco de aire para cicatrizar pero nos da miedo su olor putrefacto, nos da vergüenza se aspecto bizarro, nos aterra el dolor de tener que remover los gusanos y limpiar los cimientos donde crecieron las raíces del dolor.
Pero ni las vendas, ni la indiferencia, ni el olvido podrán sanar la llaga… sólo podemos retirar la gasa que la cubre y con mucho cuidado empezar a lavar la herida con gotas de sal.
Ayer recibí un regalo, en forma de pregunta, una revelación que quedó flotando en mi cabeza y como una nube de lluvia se interpuso entre el Sol y la tierra de mi quietud. Las palabras se repitieron una y otra vez, se convirtieron en la melodía de mis pensamientos en el día, y en el eco de mis sueños en la noche… el compás repetía una y otra vez: "y replicas ese abandono en todas tus relaciones?". 
Ayer me caí sin darme cuenta y me dí un golpe contra una piedra sobre una herida que pensaba que ya no estaba. La herida empezó a sangrar sus recuerdos y el vendaje su fue aflojando poco a poco, hasta que tuve que retirarlo completamente y empezaron a brotar respuestas. La herida estaba en mi brazo izquierdo y se había hecho tan profunda que ya no podía sostener un abrazo. Me había acostumbrado a mantener mi brazo apoyado sobre cualquier soporte, y cada vez que el soporte fallaba volvía el dolor. Pero la venda no dejaba ver la herida y yo seguía creyendo que el problema era la ausencia del soporte y la solución era buscar uno nuevo, sabiendo siempre que cuando éste fallara regresaría el dolor. Me había olvidado de la herida y había asumido que el dolor de mi brazo era un problema del tipo de soportes que encontraba para apoyarlo. Pero ayer ya no tenía venda, y la herida estaba abierta, enseñándome como un libro la sabiduría detrás del drama. Dejé mi herida abierta el día entero y me atreví a dormir con ella sin vendaje por primera vez.
Hoy me desperté con ese sabor de tristeza en la saliva y mientras me apoyaba en el espejo pude ver como la niña detrás del reflejo se cortaba su brazo. 
Hoy me desperté escuchando el silencio del maestro y reconfortándome en su mirada compasiva. Mientras saboreaba los tragos amargos de mi saliva, se manifestó el "vacío". 
El Vacío es el secreto. El Vacío es todo, es el Universo, es la luz, somos todos. El Vacío, ese espacio infinito contenido en un átomo donde bailan pequeñas partículas que se atraen y se repelen. El Vacío es de lo que estamos llenos, el Vacío es la respuesta. Es donde danza la energía, el vacío es el mismo dentro de ti y dentro mí, es lo que mueve en el corazón la alegría, es lo que nos mantiene unidos. En el vacío se crea la ilusión de la forma, en el vacío sucede la vibración y la expansión, el vacío es lo que pulsa infinitamente. El vacío es el amor!
El Vacío llegó a mí como una respuesta. Sólo podemos aprender en el vacío; cuando la mente está llena no hay espacio para nuevo conocimiento. Sólo podemos crecer en el Vacío, cuando la memoria está llena nos convertimos en lo que hemos vivido y no podemos crear nuevas experiencias pues creemos lo que somos está definido por lo que almacenamos. Sólo en el Vacío podemos amar, cuando estamos llenos de condiciones, expectativas y miedos convertimos nuestros intentos de amor en maestrías de control, y el amor simplemente no es amor sin libertad. Sólo en el Vacío podemos sanar, cuando estamos llenos de apegos al recuerdo no es posible perdonar y perdonarnos, sólo en el vacío me libero del dolor de las heridas. 
En el Vacío me libero de los vendajes y encuentro el pedazo de vidrio que estaba incrustado en mi herida y que seguía cortando la piel, la carne y las venas. Mi brazo vacío de vendas, mi herida abierta y limpia, recibiendo el aire y la luz del día, sanando, sin soportes paliativos, sin indiferencia y sin olvido, simplemente vacía!

viernes, 17 de febrero de 2012

Cielo sin estrellas

Hacía unos segundos abría los ojos y había una gran pared amarilla

una pared que avanzaba a una velocidad incontrolable hacia mí

y un viento que golpeaba mi rostro

y una prisa que no había percibido

había un portón de metal que estaba cada vez más cerca

y un pedazo de asfalto que estaba cada vez más lejos…

… me había quedado dormida mientras regresaba a mi casa

y el despertar había decidido encontrarme así

con una sorpresa de concreto y metal enfrente de mí

pero el destino me hizo abrir los ojos

justo antes de fusionar mi existencia y su armadura de lata contra el muro de piedra

… me sorprendí, mi piel se erizo y mi corazón se detuvo por unos segundos


Me sorprendí también cuando sentí tus labios por primera vez

cuando sentí tu piel cerca de la mía

cuando sentí tu mirada aterrizando encima de mis párpados

cuando sentí tu mano aventurarse entre mis trapos

una hermosa sorpresa sin concreto y sin susto

pero con asombro y con ansiedad…

con sueños de aire y temblores en las piernas


Y es cierto, lo confieso, soy una gran soñadora…

He vivido toda una vida en la avenida de la expectativa


Me recibiste con los brazos abiertos y una sonrisa dibujada en el pecho

me invitaste a pasear mis labios entre tu lengua

y componer una melodía perfecta con nuestros latidos


Me llené de ilusiones como el cielo se llena de estrellas…


Pero ayer la luna brillo tanto que no fue posible ver las estrellas

ayer la luna me hirió los párpados y me dejo una cicatriz en la memoria

ayer la luz fue tan fuerte que me encandiló el corazón

y me dejó el pecho embalsamado de miedo

ayer la luna me clavo las uñas en los pulmones

y me dejo un suspiro atascado en las costillas

ayer la Luna me dejó los ojos llenos de gritos

y las mejillas llenas de lluvia

ayer casi me convierto en una marca en una pared

ayer me dormí con un vacío en el pecho y los ojos en carne viva...

lunes, 26 de diciembre de 2011

La luz y vos

La luz llega con diferentes longitudes de onda a nuestro corazón

No es que se perciba su brillo o sus colores

Como la retina logra capturarla

No es que adquiera velocidades distintas

No es que de pronto la vibración genere un sonido

La luz empieza lentamente a infiltrarse en los rincones cardiacos

Empieza a transformarse en reconocimientos, en recuerdos del olvido

Y poco a poco lo desconocido se revela de la oscuridad

Y niega la naturaleza atribuida

Para reafirmar que estaba aquí desde muchas paginas atrás

Para confirmar que estaba sentada en la memoria desde antes del primer recuerdo

Que había llevado un curso intensivo de camuflaje

Y había logrado burlar el avanzado sistema de detección de razones que tengo instalado en mi fuente vital primaria

De pronto la información que nos llega por la retina

O por los tímpanos se declara en fraude

Y se quita el disfraz de complejidad

Dejando la simple y real esencia de su ADN

Que no es mas que las mas simples líneas dibujadas encima del esternón

Palpitando como si el conocimiento interno tuviese vida propia

… y entonces comprendo que no es suficiente entender.

Podría decir que hay una explicación inexplicable detrás de las lagrimas que se divorciaron de mis ojos hoy en la noche

Pero realmente hay un motivo absolutamente consciente

Que me hace sentirme miserable y al mismo tiempo viva

Que me hace sentirme destruida y al mismo tiempo lista.

Puedo decir que las verdades me adornan los pensamientos

Puedo decir que mi corazón agradecido retumba en su concierto

Pero realmente estaba lleno de percusión desde antes

Y hoy es independiente, hoy y mis lagrimas son tan solo un apéndice

Hoy es tan solo una reconfirmación ese pasado de negación… y al mismo tiempo de vos.

Yo se que es muy poco tiempo

Yo se que son muy pocos recuerdos y reducidas conversaciones

Aun no conozco ni la mitad de lo que podríamos llamar como tu vida

Pero este aroma de tu piel,

esta dulzura de miel en tu voz,

este corazón arrítmico debajo de mi pecho,

esta sensación de hogar en mis manos cuando te tocan,

esta respiración llena de suspiros cuando te siento,

esta necesidad de observarte y escucharte,

esta comodidad corpórea al encajar en tus brazos,

esta decisión tan certera de quedarme aquí,

esta calma sin dolor,

esta paz mutua,

esta necedad de amarte,

este ramo de sueños conjuntos,

esta asiento confortable en la tierra de tu paciencia,

este corazón latiendo con tu solsticio sobre mis ojos…

es realmente este aferro a lo incierto de mi certeza lo que me hace querer conocerme más para conocerte más…

para conocer mas la persona que soy con vos,

para conocer más lo inevitable de mi ser y al mismo tiempo palpitar como inevitablemente sólo mi corazón lo puede hacer.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Sublime










Vibración....
una sensación de contacto intangible
cuando derrito mi pecho hacia el cielo,
una dicha inexplicable que se dispara
cual corcho de botella de champagne.

Siento mis alas expandiéndose a lo largo de mi espalda
y después se contraen para que mi corazón explote en una onda expansiva
que trasmuta en espacios de aire que se instalan entre mis costillas
y que elevan mis vértebras hacia la espiral infinita de luz,
mi cuerpo entero cual resorte de músculos en eterna pulsación
amalgamándo la conciencia con el universo.

Las partículas de los átomos, de las células que me componen
orgásmicamente se entrelazan en una danza cósmica
y bailan con las partículas de los átomos,
de las moléculas de los fragmentos de constelaciones
difuminando los bordes, los límites, las siluetas...
haciendo de éstas y aquellas una misma partícula
que se refracta y se multiplica
que suspira en equilibrio
con la elevación de mi peso hacia lo que creía desconocido,
que no hay tal desconocido,
sólo energía sin recordar
cuando llegamos ya lo sabíamos todo
pero en la vida nos enseñan a olvidar.

Cierro los ojos y me dejo invadir por mí misma
y dejo de escuchar lo que creía era la voz de mi conciencia
cierro los ojos y me consumo en el océano de mi alma
y dejo de escuchar la voz que no era conciencia
la voz que repetía mecánicamente las reminiscencias de la "cultura"
la voz que dibujaba en mis miradas y mis juicios, las estructuras,
se desnaturalizan los paradigmas imaginarios y sus proyecciones.
Soy con el amor... cada imperceptible micro-espacio entre protones y electrones
desplazándose en espiral expansiva hacia la vibración universal
soy con el amor... cada rincón iluminado
y cada juego no pensado
que se alberga en la comisuras de las sonrisas
que al unísono entonan el silencio y la sinfonía
y entonces... elevo mi corazón sublime y dejo mi cabeza rendirse hacia la tierra.

Soy aquí, soy ahora... soy el amor y existo!

martes, 25 de octubre de 2011

...medio vacío

Todos nosotros, seres humanos en la búsqueda del camino de la sabiduría y la felicidad, sentimos en algún momento la necesidad de dar amor, pero siempre experimentamos el sabor de ese límite en el que ya no sabemos si damos por el placer de abrirnos y entregarnos o si damos dentro de la inconsciente expectativa de recibir.

Hoy me fui desilusionada, con el ego recortado en pedazos, con mis expectativas marchitas, me traje de vuelta la colección de besos que llevaba para darte y el lubricante de sandía que había comprado, me traje de vuelta la esperanza de creer que un día podrías decirme que me amas sin esperar nada a cambio.

Hoy no regresé triste, y curiosamente, tampoco regresé llorando…. si bien es cierto se me cristalizaron las pestañas y corrieron un par de rebeldes transparentes gotas por mi rostro, pero no eran más que desprendimientos de mi ego…


Siempre queremos salvar a alguien que creemos que necesita ser salvado de sus propias convicciones, pero tal vez es uno mismo quien necesita ser salvado de la convicción de querer salvar a los otros solo porque tienen percepciones de la vida y del amor disonantes con las nuestras… Todos vemos el amor diferente, por medio de ventanas de distintos tamaños, a distintas horas del día y con diferentes temperaturas… Para mí el amor no es más que un montón de luces de colores que se nos escapan del pecho con el abrazo de un amigo, con el carnaval de acrobacias con las que nos reciben nuestras mascotas, con una sonrisa de un extraño, con un beso en la frente después de un orgasmo… Pero el problema aquí no se trata de amor… se trata de relaciones humanas. El amor de una relación de pareja no se basa en el amor únicamente, porque ese "amor" se compone 50% del amor que se entrega y 50% de la expectativa que se pretende recibir, por lo cual sería justo decir que todos los amantes somos egoístas porque esperamos algo a cambio. Porque esperamos que un día nos visiten de sorpresa, que nos traigan una sopa cuando tenemos gripe, una flor cuando los días se vuelven rutina, un chocolate cuando se nos agota el ánimo, un abrazo en las noches de frío, un te amo limpio de egocentrismo y paradigmas, una aventura planificada sin previo aviso, un gracias por todo lo que recibimos pensando que merecemos… Y bueno, también es cierto que a veces esperamos tanto que no nos damos cuenta de como nos miran cuando dormimos, de como brillan los ojos cuando llegamos, de como se llenan sus carpetas de fotografías con pedacitos tuyos, de como habla de vos con los demás… y consigo mismo… A veces no nos damos cuenta.


Así, en estos términos, me declaro culpable de enfocarme en la expectativa y quedar encandilada con una proyección de momentos que no existen… me declaro culpable de no ver los otros pequeños detalles… pero dentro de esta confesión, debo aclarar que continúo siendo humana, y continuo esperando… Espero un día llegues sin que exista mi participación en la ruta y que esto ocurra sin que yo lo pida… espero que tengas conciencia de que ahora vivo en una casa que no me pertenece, y que no puedo tomar decisiones sobre cosas que no son mías… Espero que algún día te des cuenta de lo mucho que abrí la puerta al principio, cuando te negaste a pasar. Me preocupaba más por tener la refrigeradora llena que por mis planes para el domingo, adopté tus trabajos de la Universidad como parte de mi cronograma de diversión los fines de semana... te invitaba a comer, te llevaba, te traía... y sólo pedía a cambio tenerte a la par. Entonces un día empezaron los reclamos: te reclamé que te olvidaste de mi cumpleaños, te reclamé que no me llevaste ni un café a la cama, una tarjeta o una flor del jardín, me embriagué y lloré toda la noche comparándote con mis exnovios, te reclamé que no ayudabas en la casa y empezaste a hacer café, calentar el pan y lavar los platos, empecé a enamorarme más y en mi cabeza se dibujaron mil planes, te asustaste, me visitabas menos y finalmente... me reclamaste que yo no iba a tu casa! Yo te recogía en la parada del bus, te llevaba a mi casa y al día siguiente acomodaba mis reuniones para poder dejarte de vuelta en la parada del bus…. Me reclamaste que yo no iba a tu casa… así que fui a visitarte, pero no me ofreciste un pedazo de pan, un vaso con leche, un té, un chocolate… me reclamabas que yo no iba a tu casa, pero llegué y amanecí con tos porque no habían cobijas y la ventana dormía abierta… realmente no me importaba dormir con frío y despertarme con hambre… pero en esta circunstancia no consigo entender el reclamo de que yo no iba a tu casa!

Hoy, nuestro problema es más sencillo, es una armazón montada sobre 4 pedazos de caucho sellados herméticamente en forma cilíndrica, y cuando se llena con diesel sirve como medio de transporte. Un problema muy sencillo como vos mismo lo dijiste, si vos tuvieras un carro y yo no, todo sería diferente! Pero a diferencia de lo que crees, esto no se trata de paradigmas sexistas, no se trata de que seas hombre y la sociedad espere que el hombre nos recoja y nos lleve a todos nuestros destinos… mi visión de vida está muy lejos de lo que usas para juzgarme. Yo sólo pido saber que te importo un poquito como para que muevas un poco al mundo cuando quieras verme… como para que me digas que no maneje cuando estoy enferma, o cuando estoy muy cansada después de una jornada de 15 horas de trabajo… pero a pesar de todo, enferma, cansada y con sueño, siempre voy por vos... por que siempre te quiero ver.

Hoy me fui decepcionada porque creo que tu ego no te va dejar darte cuenta que todo lo que has recibido en la vida son puros regalos del Universo y que nada de lo que se te ha dado venía por obligación… pero vos seguís viendo el vaso medio vacío… y yo ya me cansé de seguir tratando de llenarlo!

viernes, 30 de septiembre de 2011

¿Ventana o Espejo?

Podía ver claramente el egoísmo estallando en los universos ajenos
sentía una gran frustración pensando que los otros sólo pensaban en sí mismos
me desesperaba de esperar que algún día pudiese dejar de esperar
tenía mi expectativa perfectamente organizada:
las palabras correctas para enamorarme de la gente
las sorpresas que me sorprenderían
los planes a futuro que no planearía
las actividades regulares que no juzgaría como convencionales
las reacciones ajenas a mis acciones como si las acciones fuesen propias...
Pero ayer me desperté con un pedazo de espejo metido entre los párpados
y ahí estaba mi mártir egoísmo sentado esperando...
pensando en su desgracia con el ceño fruncido
tratando de ver por una ventana que en realidad era un espejo...
ayer me desperté y lloré!
Y no sé si fue por el pedazo de espejo o simplemente porque me desperté!

...pequeños auto-divorcios

Hoy puedo ver la gran depresión geográfica que hay entre mis palabras y mis pensamientos

Y otra vez con esta sensación de no pertenencia

con los párpados contagiados de invierno

con una intención sin identidad de tener el corazón abierto!

Algunos días siento este pedazo de carne que tengo dentro de las costillas

y decido divorciarme de todas las expectativas nocivas y patológicas:

el éxito, la estabilidad, la reputación y la falsa moral

la belleza plástica y cosmética, y las conductas "apropiadas" en sociedad.

Después de todo, abrí las puertas de mi esternón para dejarme entrar…

pero hoy sólo quise pasar la llave y acostarme a dormir.

viernes, 8 de julio de 2011

Cambiarse los anteojos

A veces hay que extraerse del mundo

especialmente cuando pasan tantos días sin que salga el Sol

solo para darse cuenta que hay lugares en el mundo donde no se mendigan sonrisas en la calle

donde no te urge llegar a ningún lugar

porque donde sea que estés... estás a donde tienes que estar,

donde los abrazos te caen sobre el cuerpo con la lluvia

y en cada segundo hay un motivo para dejar de arrugar la frente.


Pero en estos días no he podido extraerme de todos los días

y parece que ha pasado 1 año sin que salga el Sol

un año en el que sólo sonrío cuando tengo llena la copa

aunque al día siguiente no lo recuerde.


Y otra vez con nostalgia de las botas y el bastón del caballero que camina

y con las hormonas en la punta de la botella

y con la boca teñida de whisky

y con las letras vestidas de duelo

con el aliento bajo el sol de medio día

con las botellas vacías

con el vicio a flor de piel

con las luces de mis ojos apagadas

tratando de arrancarme de raíz cada tulipán

antes de que se le marchiten los buenos modales.


Andaba con una adicción a estar lejos de mí

aunque estuviese encerrada conmigo dentro de 4 paredes

andaba dejando copas vacías por toda la casa

copas teñidas de tinto

andaba buscando traguitos virtuales

que sabiéndose amargos aún se digerían.


No puedo abrir la puerta de esta casa que creo que ya ni es mía

porque cada vez que la abro me roban las cobijas

y me dejan el techo lleno de goteras

por donde me filtro y me evaporo,

y sin cobijas y con goteras

esta casa ya es muy fría

y esta confianza deja de ser honesta…


Tengo casi 2 años de andar por ahí,

llenándome de recuerdos que no puedo recordar

llenándome de vino, cerveza y ron

nadando en un gran olvido con sabor a whisky

haciendo de cuenta que no estoy cansada de todo

haciendo de cuenta que aún puedo seguir abriendo y cerrando la puerta

como si a este corazón no se le oxidaran las cerraduras

como si pudiese de verdad hacer que no me importe…

Confieso que no lo logré

reconozco que soy una farsante en este comedia

y que ya se acabó la obra en la que acabo de renunciar

pensaba que era divertido este personaje

pero acabo de darme cuenta que ya no quiero volver al escenario

y que se me pudrió el piso del teatro.


Ahora sólo puedo caminar en la arena… y descalza!

lunes, 11 de abril de 2011

In-segur(a)-idades

Y aparezco en este espacio más femenino que el mismo deseo que no tengo de ser madre
aparezco en estos renglones cada vez que desaparezco en mi búsqueda propia
cada vez que se me dislocan los hombros de la inercia emocional
y estoy aquí con esta excusa de etiqueta negra
que me trae los dedos directo al teclado y los pensamientos al desnudo...
y es siempre el mismo cuestionario, y son siempre las mismas respuestas
aunque pase sólo un día, aunque pase más de un año
siempre serán las mismas motivaciones casadas con las convicciones sociales que niego en cada conversación trivial en los bares que evito
siempre serán los malditos discursos del corazón los que me traigan rendida a este espacio de palabras perdidas...
Y aunque ya sé que llegué tarde, y aunque ya sé la respuesta
me declaro culpable ante el jurado de la estupidez
de pensar en explicaciones irracionales a lo que queda explícito en la reproducción virtual... y como dice una amiga conocedora de lo desconocido: si tiene cara de perro, ladra como un perro y huele como un perro, definitivamente no es un pato.
Ahora se me están llenando las palabras de convicciones
se me están llenando de "nuncas" invertidos los destinos de mis carreteras.
No quería tener ganas de verte de nuevo, pero me dejaste un beso pegado en la almohada
No quería tener ganas de sentirte de nuevo, pero los delirios de mis malditas consecuencias y de mis "no me importa", se infiltraron en cada segundo que vi pasar en el reloj...
Y a pesar de que supe que te encantan los ojos de alguna que desconozco, y a pesar de que le abrazas en una o dos muestras virtuales de tu proyección de ser humano
y a pesar de que sepa que comparten palabras secretas y a pesar de que ni siquiera te has atrevido a mencionarlo
a pesar de que aparentemente existe un motivo convencional para desaparecer de esta puerta aún más convencional
tengo una colección de motivos no convencionales para convencerme de no esperar nada de los motivos
... de no tener motivos para esperar...
y a pesar de tener una "segura" motivación para salir corriendo
tengo los pies pegados en el asfalto
y espero que el cemento se derrita antes para poder huir y no tener conflictos de "seguridad" en mi cama y en mis costillas.
Al final esa seguridad podría traducirse en lazos familiares inadecuados
en explicaciones inexplicables e increíbles, consanguíneas, utópicas y fantásticas...
al final, qué importa la "seguridad"?
no importa lo que pase después... siempre y cuando ahora sea perfecto y sin preguntas...
...siempre y cuando no me asalte al presente ninguna idea "segura"...

martes, 8 de febrero de 2011

Los nacionalistas



Y somos tan nacionalistas en este país de carne y hueso

que la soberbia se siente desplazada,

nos casamos tanto con nuestras verdades

que andamos vendiéndolas por el mundo

como si fueran mercadería de exportación,

cómo si tuviésemos derechos de autor sobre nuestras conclusiones del mundo.

Nos enamoramos tanto de nuestras ideas

que no somos capaces de escuchar las de los otros

y si las escuchamos las aplastamos con la suela de nuestra hipócrita modestia.

Después andamos por ahí vestidos de sacerdotes

predicando nuestros retazos de doctrinas

y somos todos parte del mismo negocio

y al mismo tiempo somos nuestro único cliente

creemos que somos dueños de la verdad como si la hubiésemos comprado en la tienda de la esquina

y encerramos el mundo en este juicio excluyente.

Pero cada día el argumento amanece por un punto distinto del horizonte

y se oculta cerca de una estrella diferente.

Día tras día vendemos nuevas palabras

y somos presa de la transformación,

pero seguimos izando la bandera de nuestras convicciones

como si la vida se tratara de colonizar las ideas de los otros...

como si se tratara de un partido de criterios…

y a pesar de todo... el partido siempre es interesante!

miércoles, 26 de enero de 2011

Vino contaminado a las 8 p.m.


Los días se van esfumando como cigarros taciturnos
y mis cortos circuitos intelectuales tienen dos meses de coma
estaba llena de parálisis y calambres en mis expropiaciones conscientes,
a veces me ponía a pensar en la materialización del maestro que habita en mi luz,
me gustaba dar vueltas en espiral tratando de obviar el atributo del discernimiento
tratando de obviar que la transición me estaba terminando de invadir...
se me clavaron las raíces en la tierra, y el despojo de mis estructuras se cayó con el otoño,
dejé que mi corazón se distendiera hacia el cielo
y se me secaron los prejuicios con el verano.
Me enraicé en mi la tierra de mi pecho y me evaporé en la gracia de mi suspiro...
Dejé de luchar contra el pensamiento abstracto y dogmático
y lo dejé que caminara a la par mía... realmente no estaba interfiriendo en mi camino.

Este pronunciamiento reacio que me encontré en el espejo
es producto de una filosofía que quiere instalarse en el eje donde habita el escepticismo
y un vicio que quiere instalarse en el espacio donde quiero hospedar una quietud...
Y al mismo tiempo, a pesar de tener esta fuerte estructura no convencional
que me divorcia de todo pensamiento dependiente y enajenante
a pesar de haber crecido comprendiendo el valor absoluto humano
y entendiendo que el apego no es más que un síndrome de la anémica fortaleza que nos construyen en la cabeza
a pesar de que me enseñaron a entender que las mujeres seguimos un paradigma de imperfección... donde una contraparte es requerida para contrarrestar el vacuo estado de incertidumbre
y para poder enmarcar finalmente en la sala de la casa la colección de fotografías familiares: con las trapos blancos, con los terceros, los cuartos, y quien sabe... hasta los quintos...
con un sonrisa fabricada en la cuna rosada donde nos criaron
y una renuncia inconsciente a la realización de la conciencia...
A pesar de saber que las imágenes veneradas y sus doctrinas refractarias son materializaciones involuntarias de la ausencia de la convicción en nuestro propio alcance humano y su rastro de luz...
A pesar de haber nacido y crecido con esta noción de ser mujer... y de ser humano... y haberme declarado alérgica a ser un prototipo convencional,
a veces me traiciona la mente y me quedo pensando en los trapos blancos y en la foto de la sala...
Por dicha estos intervalos no pasan de ser sorbos de una copa de vino contaminada de la programación televisiva de las 8 p.m.
y se acaban mientras se me quiebran las copas en la cocina.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Letras espontáneas de mi botella de vino

Tengo renca la calma
y un accidente en mi suspiro
escucho las diez campanas del reloj
mientras hago micro-bodoques con cada segundo de mi noche,
abriendo y cerrando la puerta de este sistema operativo
tirando mis sinapsis a la basura
y empapelando mis muecas con tinta...
Estoy casi segura que tengo que aprender a saltar
sin revisar el paracaídas cincuenta veces antes de hacerlo.
Estoy divorciándome de los teatritos emocionales
que me vendieron en la escuela,
y me tomo un somnífero para alejarme de este asombro.

Tengo una campaña de publicidad en potencia
almacenada en la bodega de esta botella de vino.
Esta es la última copa
y no hay crédito disponible debajo del corcho,
el progreso de esta boca seca en espiral
no se ha dado cuenta que la vida y el tiempo no son compatibles
que son dimensiones de cuentos diferentes
de laberintos etéreos y comedias absolutas.

La belleza no es una razón per se
y aún así se acredita de manipulación para esculpir utopías.

Hoy dejé la cordura olvidada en las horas de sueño que no tuve ayer
y regresé a la Tierra con un absurdo instalado
con un deseo de seguir escribiendo... de seguir hablando.
Por eso decidí dejar de evitarme y prender la luz
para que no hayan públicos ocultos en mis pensamientos
ni expectativas gratuitas en mis políticas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

No pude salir de mi casa

Prólogo...
La confusión es un concepto que implica una telaraña neuronal
donde no existe claridad conciente en las interacciones de las ideas
y genera un abismo secuencial de ansiedad e incertidumbre.
La ansiedad es un escalofrío cerebral que culmina con un agujero en el estómago
y se refleja en la falta de control en las palabras y en los deseos.
Un deseo es el espacio intangible e irreversible contenido entre el cuerpo físico y la mente
donde existe una satisfacción volátil
que se mueve en suspiros cual costilla abrazando un pulmón ansioso.
Un suspiro es algo así como un agujero negro dentro del corazón
un precipicio lleno de luz... con lágrimas y sonrisas en potencia.
Una sonrisa es un calorcito que se alberga en la piel
y causa un corto circuito en los músculos faciales
provocando una hiperextensión en los labios
y una expansión involuntaria e inexplicable en el pecho.

No pude salir de mi casa...
... Hoy no pude salir de mi casa porque me encontré una confusión en la pantalla
se me pegó un deseo en la espalda y una sonrisa incontrolable en mi fachada
traté de concentrarme pero la ansiedad dispersó mis proyecciones
y se me escaparon un par de suspiros...
Afortunadamente, mañana salgo temprano de mi casa!