Suspiros y Catarsis es un intento de imprimir con palabras los sabores que el amor y todas sus ramificaciones han ido dejando en mi alma mientras se despliega y camina algún lugar en el mundo que habita y que ama...
miércoles, 12 de agosto de 2015
Contaminarme de vos
viernes, 6 de marzo de 2015
Ni justificación ni culpables...
Aterrizaje arrítmico
viernes, 20 de febrero de 2015
Enamorarse...
De pronto vino el silencio a mi boca… sueño, pausa y quietud. Tantas sensaciones llegaron mí. Le recordé de nuevo, abriendo los ojos brillantes por el Sol que se reflejaba en su rostro a través de la fría ventana. Y una vez más podía sentir su cuerpo desnudo abrazándome. Llegaba a mí un deseo casi incontrolable de besar la serenidad escondida bajo su barba, pero me topaba de nuevo con la coraza de su mirada, con una frontera que exigía una visa que yo no había adquirido. Y aún hoy cuando le recuerdo me pregunto cual podría haber sido el documento que olvidé para ser visada en el país de su beso, como podría él abrirle la puerta de su herida a una inmigrante indocumentada que además osaba secretamente instalarse cuando había susurrado que su presencia era sólo una estancia de paso.
Había tanto dolor en sus gestos como ganas de no dejar de rodearlo con mis brazos. Así que me quedaba con lo que tenía, ese pequeño espacio después de la locura, donde encajábamos perfectamente uno en el otro, ofreciéndonos un abrigo mutuo para el frío helado e inminente que tocaba todas las puertas y ventanas de la casa solitaria de la montaña.
Pero todo era claro, yo ya lo sabía, desde la primera vez que le vi, me encontré de frente con su muralla. Era claro que tendría yo que escalar la pared de piedra cada vez que quisiera entrar a su fortaleza, así que preparé mi equipo de montaña para intentarlo. La fortaleza era hermosa, esas paredes de piedra guardaban callejuelas llenas de arte y aromas, como las ciudades medievales de la Toscana. Se dibujaban laberintos mágicos en sus pocas palabras que me transportaban a los jardines primaverales de palacios y castillos.
Él me encantaba, me cautivaba la idea de estar a su lado, aunque fuese un instante aislado. Estaba seducida por todo lo que él representaba. Casi no le conocía, pero lo conocía sin saberlo. Estaba enamorada de su boca pequeña, de su cabello despeinado, de los amaneceres en la montaña, y de nuestros zapatos rosándose al son de “El cuarto de Tula”.
Me visualicé entonces en el borde del acantilado, y estuve a un empujón del viento de arrojarme al precipicio. Comprendí en ese instante que enamorarse es un decisión. Enamorarse en ese instante o en cualquier otro momento de mi vida pasada o futura en el que me hubiese sorprendido a mí misma en esa encrucijada.
Enamorarse es el acto de crear un pensamiento, una lectura o un juicio en nuestra mente, sobre un momento. Pero no sobre cualquier momento, no cualquier lectura. Se trata de crear un pensamiento de deseo sobre una situación que genera placer. Por ejemplo, antes de enamorarse de una persona surgen pensamientos como éstos: “me siento demasiado bien con esta persona”, o “hay demasiada química entre nosotros”, o quizá “es el hombre más atento que he conocido”. Cada uno de estos pensamientos viene precedido por un segundo pensamiento, que es el deseo, generalmente, es un pensamiento que no surge a la superficie, sino que se queda flotando en el subconsciente.
Nótese que en todos los ejemplos existe una situación de la cual genero una lectura “positiva”, una característica, una rasgo de su conducta, que en primera instancia juzgo como algo positivo, y seguidamente me hace sentir bien, protegida, querida, importante, apreciada, amada, aceptada, realizada, feliz, plena… algo que me hace sentir lo que en su totalidad me hace falta sentir por mí misma. Por otro lado, existe un deseo, un apego y una expectativa de ese deseo. Como la situación me hace sentir de una forma que me parece imposible sentirme sola, entonces lo que me genera es placer, y de esta forma desarrollo la idea de deseo sobre ese placer: quiero que se extienda, quiero tener control sobre él, poseer este deseo. Y así finalmente se empiezan a construir las expectativas sobre él.
Dicho esto, volvamos al planteamiento de que el enamoramiento surge de un pensamiento, de una idea o una lectura. Pues bien, tales cosas (pensamiento, ideas y lecturas) sólo existen en la mente como una desviación hacia el pasado o el futuro, lo cual me lleva a cuestionarme si la acción de enamorarse es real, si no pasa de ser una ilusión. Será por eso que nos sentimos ilusionados? Talvez enamorarse es ilusionarse.
Con este planteamiento no estoy denigrando lo que nos enseñan como amor de pareja, hago simplemente una incisión profunda para ver su contenido en el microscopio de la razón.
Con esto no me declaro inmune a su efecto ni levanto en rebelión contra sus expansiones. Al contrario! Yo, Luana Fara, amo estar enamorada, amo enamorarme de todo, de las personas, de las situaciones, los proyectos, los viajes, los sueños. Ahora más que nunca disfruto enamorarme porque cada vez que lo hago, puedo ver el reflejo de lo que me hace falta, el reflejo de una carencia, y me quedo allí jugando y aprendiendo con las luciérnagas en los ojos y los agujeros negros en el estómago, para después volver a mí, a mi soledad, regresar a la gran e interminable obra maestra de completarme.
lunes, 16 de febrero de 2015
Consuelo...
Las líneas temporales en mis recuerdos se cruzan con las líneas entretejidas de las emociones y terminan siendo intersecciones de asombro en cadena.
En este lado del mundo el dinero se esfuma como el oxígeno en las esquinas donde se aglomeran los fumadores. Y como se esfuma el dinero, en forma proporcional, me descubro, yo, habitante del tercer mundo, buscando el ajuste perfecto de calidad versus pérdida de peso de mi billetera. Decido en esta situación consciente de atención, comprar unos chocolates. Me alineo en la fila para pagar con mi billete de diez euros en mano, mi pasaporte y mi boarding pass. La mujer en la caja recibe mi billete y documentos y me dice: "son cinco euros". Inmediatamente me devuelve los documentos y me dice: "Grazie mile". Yo le pregunto por los cinco euros que me debe entregar de cambio y ella me responde que ya me los dio. Rebotamos sin mucho sentido de la misma pregunta a la misma respuesta durante algunos segundos hasta que comprendí que no había nada más que hacer si no quería perder la calma, llenarme el hígado de enojo y permitirle emerger por mis venas, regando sus aguas negras como el beso de la muerte sobre mi sonrisa.
En cuestión de segundos visualicé todas las posibilidades y la única que no me envenenaba por dentro era dejar de discutir y concentrarme en saborear la dulzura cremosa de esa tableta de placeres que me imaginaba derritiéndose y mezclándose con mi saliva, explotando sin mesura por cada milímetro de mi boca.
Así que entendí mi situación le dije: “de verdad no me lo diste, pero realmente no quiero discutir por 5 euros, grazie mile”.
-La felicidad se reconoce en los detalles más simples de la vida- recordé- Sólo se reconoce, pero es una ilusión como el reflejo de un espejo.
Y continué con mi camino llenando mi rostro de sensaciones y sonrisas tímidas que se replicaban en el consuelo de un chocolate.
(11 de febrero, 2015. Aeropuerto Fiumicino en Roma)
viernes, 13 de febrero de 2015
Soledad y yo
Llegó a mí este pensamiento cuando en la estación del tren en Venecia, trataba de comprender, mientras bebía un delicioso capuchino para aplacar el frío del viento que bailaba con la nieve, porqué entre tantos aromas y sabores (teniendo un historial victimario de los antojos) no se asomaba en mi mente el pensamiento del hambre. Recordaba con asombro los sabores de gelattos italianos, de figuritas de marzipan, de croissant au chocolate, y de panna cota al frutti di bosco, sabores con los que me había deleitado sin control en el viaje anterior a Italia, y simplemente me era incomprensible la idea de saberme tan lejos de tan disfrutados placeres en ese instante.
Y comprendí en el siguiente trago de café de donde provenía tal actitud tan pulcra de mis pensamientos ansiosos. Había algo en mí que estaba cambiando justo en ese instante, una máscara que se caía, un acto que finalizaba. No lo comprendía muy bien aún, pero había una sensación que flotaba y se disipaba entre el vacío de mis células: Soledad.
La Soledad había estado siempre a mi lado, está siempre a mi lado, pero sin querer lo he malinterpretado todo. Se puede uno acompañar por una sombra, o por una estatua, el acto de la presencia por sí sólo no significa absolutamente nada. Que la soledad estuviese a mi lado no significaba que fuese mi amiga, y aún menos que yo lo fuese de ella. Yo lo estaba entendiendo todo mal. El hecho de reconocerla sentada en mi hombro derecho, no me ponía en situación de balance alguna, no me hacía más lejana de la crisis, del caos ni del miedo. Ella estaba ahí, y yo simplemente aceptaba su presencia, pero no le hablaba, ni la escuchaba, nunca nos sentábamos ella y yo a compartir el silencio, ni ella aprendía de mí, ni yo de ella. Éramos como esos matrimonios donde la fuerza de la costumbre es más fuerte que cualquier intento de comunicación, esos matrimonios que se sientan a ver televisión y comen en el silencio abismal de la hipnosis tecnológica. Y yo que me había prometido no casarme, ni siquiera conmigo misma, no de esa forma!
Fue en el tren hacia Florencia donde se cayó mi máscara y lo comprendí! Por vez primera mi soledad y yo nos atrevíamos a compartir algo más que el espacio, por vez primera nos permitimos reflejarnos y sentir incomodidad al vernos, y aceptarla, dejarla ser. De pronto la incomodidad perdió sus destellos y yo caí tendida en sus regazos. Lloré como el frío de un invierno siberiano, en ese espacio de saberme quién soy, y comprendí mientras me abrazaba, que por vez primera, ella, La Soledad, y yo, éramos amigas.
miércoles, 25 de junio de 2014
Surya Namaskar
(2012, camino a India)
martes, 27 de agosto de 2013
La herida y el Vacío
viernes, 17 de febrero de 2012
Cielo sin estrellas
Hacía unos segundos abría los ojos y había una gran pared amarilla
una pared que avanzaba a una velocidad incontrolable hacia mí
y un viento que golpeaba mi rostro
y una prisa que no había percibido
había un portón de metal que estaba cada vez más cerca
y un pedazo de asfalto que estaba cada vez más lejos…
… me había quedado dormida mientras regresaba a mi casa
y el despertar había decidido encontrarme así
con una sorpresa de concreto y metal enfrente de mí
pero el destino me hizo abrir los ojos
justo antes de fusionar mi existencia y su armadura de lata contra el muro de piedra
… me sorprendí, mi piel se erizo y mi corazón se detuvo por unos segundos
Me sorprendí también cuando sentí tus labios por primera vez
cuando sentí tu piel cerca de la mía
cuando sentí tu mirada aterrizando encima de mis párpados
cuando sentí tu mano aventurarse entre mis trapos
una hermosa sorpresa sin concreto y sin susto
pero con asombro y con ansiedad…
con sueños de aire y temblores en las piernas
Y es cierto, lo confieso, soy una gran soñadora…
He vivido toda una vida en la avenida de la expectativa
Me recibiste con los brazos abiertos y una sonrisa dibujada en el pecho
me invitaste a pasear mis labios entre tu lengua
y componer una melodía perfecta con nuestros latidos
Me llené de ilusiones como el cielo se llena de estrellas…
Pero ayer la luna brillo tanto que no fue posible ver las estrellas
ayer la luna me hirió los párpados y me dejo una cicatriz en la memoria
ayer la luz fue tan fuerte que me encandiló el corazón
y me dejó el pecho embalsamado de miedo
ayer la luna me clavo las uñas en los pulmones
y me dejo un suspiro atascado en las costillas
ayer la Luna me dejó los ojos llenos de gritos
y las mejillas llenas de lluvia
ayer casi me convierto en una marca en una pared
ayer me dormí con un vacío en el pecho y los ojos en carne viva...
lunes, 26 de diciembre de 2011
La luz y vos
La luz llega con diferentes longitudes de onda a nuestro corazón
No es que se perciba su brillo o sus colores
Como la retina logra capturarla
No es que adquiera velocidades distintas
No es que de pronto la vibración genere un sonido
La luz empieza lentamente a infiltrarse en los rincones cardiacos
Empieza a transformarse en reconocimientos, en recuerdos del olvido
Y poco a poco lo desconocido se revela de la oscuridad
Y niega la naturaleza atribuida
Para reafirmar que estaba aquí desde muchas paginas atrás
Para confirmar que estaba sentada en la memoria desde antes del primer recuerdo
Que había llevado un curso intensivo de camuflaje
Y había logrado burlar el avanzado sistema de detección de razones que tengo instalado en mi fuente vital primaria
De pronto la información que nos llega por la retina
O por los tímpanos se declara en fraude
Y se quita el disfraz de complejidad
Dejando la simple y real esencia de su ADN
Que no es mas que las mas simples líneas dibujadas encima del esternón
Palpitando como si el conocimiento interno tuviese vida propia
… y entonces comprendo que no es suficiente entender.
Podría decir que hay una explicación inexplicable detrás de las lagrimas que se divorciaron de mis ojos hoy en la noche
Pero realmente hay un motivo absolutamente consciente
Que me hace sentirme miserable y al mismo tiempo viva
Que me hace sentirme destruida y al mismo tiempo lista.
Puedo decir que las verdades me adornan los pensamientos
Puedo decir que mi corazón agradecido retumba en su concierto
Pero realmente estaba lleno de percusión desde antes
Y hoy es independiente, hoy y mis lagrimas son tan solo un apéndice
Hoy es tan solo una reconfirmación ese pasado de negación… y al mismo tiempo de vos.
Yo se que es muy poco tiempo
Yo se que son muy pocos recuerdos y reducidas conversaciones
Aun no conozco ni la mitad de lo que podríamos llamar como tu vida
Pero este aroma de tu piel,
esta dulzura de miel en tu voz,
este corazón arrítmico debajo de mi pecho,
esta sensación de hogar en mis manos cuando te tocan,
esta respiración llena de suspiros cuando te siento,
esta necesidad de observarte y escucharte,
esta comodidad corpórea al encajar en tus brazos,
esta decisión tan certera de quedarme aquí,
esta calma sin dolor,
esta paz mutua,
esta necedad de amarte,
este ramo de sueños conjuntos,
esta asiento confortable en la tierra de tu paciencia,
este corazón latiendo con tu solsticio sobre mis ojos…
es realmente este aferro a lo incierto de mi certeza lo que me hace querer conocerme más para conocerte más…
para conocer mas la persona que soy con vos,
para conocer más lo inevitable de mi ser y al mismo tiempo palpitar como inevitablemente sólo mi corazón lo puede hacer.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Sublime

Vibración....
una sensación de contacto intangible
cuando derrito mi pecho hacia el cielo,
una dicha inexplicable que se dispara
cual corcho de botella de champagne.
Siento mis alas expandiéndose a lo largo de mi espalda
y después se contraen para que mi corazón explote en una onda expansiva
que trasmuta en espacios de aire que se instalan entre mis costillas
y que elevan mis vértebras hacia la espiral infinita de luz,
mi cuerpo entero cual resorte de músculos en eterna pulsación
amalgamándo la conciencia con el universo.
Las partículas de los átomos, de las células que me componen
orgásmicamente se entrelazan en una danza cósmica
y bailan con las partículas de los átomos,
de las moléculas de los fragmentos de constelaciones
difuminando los bordes, los límites, las siluetas...
haciendo de éstas y aquellas una misma partícula
que se refracta y se multiplica
que suspira en equilibrio
con la elevación de mi peso hacia lo que creía desconocido,
que no hay tal desconocido,
sólo energía sin recordar
cuando llegamos ya lo sabíamos todo
pero en la vida nos enseñan a olvidar.
Cierro los ojos y me dejo invadir por mí misma
y dejo de escuchar lo que creía era la voz de mi conciencia
cierro los ojos y me consumo en el océano de mi alma
y dejo de escuchar la voz que no era conciencia
la voz que repetía mecánicamente las reminiscencias de la "cultura"
la voz que dibujaba en mis miradas y mis juicios, las estructuras,
se desnaturalizan los paradigmas imaginarios y sus proyecciones.
Soy con el amor... cada imperceptible micro-espacio entre protones y electrones
desplazándose en espiral expansiva hacia la vibración universal
soy con el amor... cada rincón iluminado
y cada juego no pensado
que se alberga en la comisuras de las sonrisas
que al unísono entonan el silencio y la sinfonía
y entonces... elevo mi corazón sublime y dejo mi cabeza rendirse hacia la tierra.
Soy aquí, soy ahora... soy el amor y existo!
martes, 25 de octubre de 2011
...medio vacío
Todos nosotros, seres humanos en la búsqueda del camino de la sabiduría y la felicidad, sentimos en algún momento la necesidad de dar amor, pero siempre experimentamos el sabor de ese límite en el que ya no sabemos si damos por el placer de abrirnos y entregarnos o si damos dentro de la inconsciente expectativa de recibir.
Hoy me fui desilusionada, con el ego recortado en pedazos, con mis expectativas marchitas, me traje de vuelta la colección de besos que llevaba para darte y el lubricante de sandía que había comprado, me traje de vuelta la esperanza de creer que un día podrías decirme que me amas sin esperar nada a cambio.
Hoy no regresé triste, y curiosamente, tampoco regresé llorando…. si bien es cierto se me cristalizaron las pestañas y corrieron un par de rebeldes transparentes gotas por mi rostro, pero no eran más que desprendimientos de mi ego…
Siempre queremos salvar a alguien que creemos que necesita ser salvado de sus propias convicciones, pero tal vez es uno mismo quien necesita ser salvado de la convicción de querer salvar a los otros solo porque tienen percepciones de la vida y del amor disonantes con las nuestras… Todos vemos el amor diferente, por medio de ventanas de distintos tamaños, a distintas horas del día y con diferentes temperaturas… Para mí el amor no es más que un montón de luces de colores que se nos escapan del pecho con el abrazo de un amigo, con el carnaval de acrobacias con las que nos reciben nuestras mascotas, con una sonrisa de un extraño, con un beso en la frente después de un orgasmo… Pero el problema aquí no se trata de amor… se trata de relaciones humanas. El amor de una relación de pareja no se basa en el amor únicamente, porque ese "amor" se compone 50% del amor que se entrega y 50% de la expectativa que se pretende recibir, por lo cual sería justo decir que todos los amantes somos egoístas porque esperamos algo a cambio. Porque esperamos que un día nos visiten de sorpresa, que nos traigan una sopa cuando tenemos gripe, una flor cuando los días se vuelven rutina, un chocolate cuando se nos agota el ánimo, un abrazo en las noches de frío, un te amo limpio de egocentrismo y paradigmas, una aventura planificada sin previo aviso, un gracias por todo lo que recibimos pensando que merecemos… Y bueno, también es cierto que a veces esperamos tanto que no nos damos cuenta de como nos miran cuando dormimos, de como brillan los ojos cuando llegamos, de como se llenan sus carpetas de fotografías con pedacitos tuyos, de como habla de vos con los demás… y consigo mismo… A veces no nos damos cuenta.
Así, en estos términos, me declaro culpable de enfocarme en la expectativa y quedar encandilada con una proyección de momentos que no existen… me declaro culpable de no ver los otros pequeños detalles… pero dentro de esta confesión, debo aclarar que continúo siendo humana, y continuo esperando… Espero un día llegues sin que exista mi participación en la ruta y que esto ocurra sin que yo lo pida… espero que tengas conciencia de que ahora vivo en una casa que no me pertenece, y que no puedo tomar decisiones sobre cosas que no son mías… Espero que algún día te des cuenta de lo mucho que abrí la puerta al principio, cuando te negaste a pasar. Me preocupaba más por tener la refrigeradora llena que por mis planes para el domingo, adopté tus trabajos de la Universidad como parte de mi cronograma de diversión los fines de semana... te invitaba a comer, te llevaba, te traía... y sólo pedía a cambio tenerte a la par. Entonces un día empezaron los reclamos: te reclamé que te olvidaste de mi cumpleaños, te reclamé que no me llevaste ni un café a la cama, una tarjeta o una flor del jardín, me embriagué y lloré toda la noche comparándote con mis exnovios, te reclamé que no ayudabas en la casa y empezaste a hacer café, calentar el pan y lavar los platos, empecé a enamorarme más y en mi cabeza se dibujaron mil planes, te asustaste, me visitabas menos y finalmente... me reclamaste que yo no iba a tu casa! Yo te recogía en la parada del bus, te llevaba a mi casa y al día siguiente acomodaba mis reuniones para poder dejarte de vuelta en la parada del bus…. Me reclamaste que yo no iba a tu casa… así que fui a visitarte, pero no me ofreciste un pedazo de pan, un vaso con leche, un té, un chocolate… me reclamabas que yo no iba a tu casa, pero llegué y amanecí con tos porque no habían cobijas y la ventana dormía abierta… realmente no me importaba dormir con frío y despertarme con hambre… pero en esta circunstancia no consigo entender el reclamo de que yo no iba a tu casa!
Hoy, nuestro problema es más sencillo, es una armazón montada sobre 4 pedazos de caucho sellados herméticamente en forma cilíndrica, y cuando se llena con diesel sirve como medio de transporte. Un problema muy sencillo como vos mismo lo dijiste, si vos tuvieras un carro y yo no, todo sería diferente! Pero a diferencia de lo que crees, esto no se trata de paradigmas sexistas, no se trata de que seas hombre y la sociedad espere que el hombre nos recoja y nos lleve a todos nuestros destinos… mi visión de vida está muy lejos de lo que usas para juzgarme. Yo sólo pido saber que te importo un poquito como para que muevas un poco al mundo cuando quieras verme… como para que me digas que no maneje cuando estoy enferma, o cuando estoy muy cansada después de una jornada de 15 horas de trabajo… pero a pesar de todo, enferma, cansada y con sueño, siempre voy por vos... por que siempre te quiero ver.
Hoy me fui decepcionada porque creo que tu ego no te va dejar darte cuenta que todo lo que has recibido en la vida son puros regalos del Universo y que nada de lo que se te ha dado venía por obligación… pero vos seguís viendo el vaso medio vacío… y yo ya me cansé de seguir tratando de llenarlo!
viernes, 30 de septiembre de 2011
¿Ventana o Espejo?
...pequeños auto-divorcios
Hoy puedo ver la gran depresión geográfica que hay entre mis palabras y mis pensamientos
Y otra vez con esta sensación de no pertenencia
con los párpados contagiados de invierno
con una intención sin identidad de tener el corazón abierto!
Algunos días siento este pedazo de carne que tengo dentro de las costillas
y decido divorciarme de todas las expectativas nocivas y patológicas:
el éxito, la estabilidad, la reputación y la falsa moral
la belleza plástica y cosmética, y las conductas "apropiadas" en sociedad.
Después de todo, abrí las puertas de mi esternón para dejarme entrar…
pero hoy sólo quise pasar la llave y acostarme a dormir.
viernes, 8 de julio de 2011
Cambiarse los anteojos
A veces hay que extraerse del mundo
especialmente cuando pasan tantos días sin que salga el Sol
solo para darse cuenta que hay lugares en el mundo donde no se mendigan sonrisas en la calle
donde no te urge llegar a ningún lugar
porque donde sea que estés... estás a donde tienes que estar,
donde los abrazos te caen sobre el cuerpo con la lluvia
y en cada segundo hay un motivo para dejar de arrugar la frente.
Pero en estos días no he podido extraerme de todos los días
y parece que ha pasado 1 año sin que salga el Sol
un año en el que sólo sonrío cuando tengo llena la copa
aunque al día siguiente no lo recuerde.
Y otra vez con nostalgia de las botas y el bastón del caballero que camina
y con las hormonas en la punta de la botella
y con la boca teñida de whisky
y con las letras vestidas de duelo
con el aliento bajo el sol de medio día
con las botellas vacías
con el vicio a flor de piel
con las luces de mis ojos apagadas
tratando de arrancarme de raíz cada tulipán
antes de que se le marchiten los buenos modales.
Andaba con una adicción a estar lejos de mí
aunque estuviese encerrada conmigo dentro de 4 paredes
andaba dejando copas vacías por toda la casa
copas teñidas de tinto
andaba buscando traguitos virtuales
que sabiéndose amargos aún se digerían.
No puedo abrir la puerta de esta casa que creo que ya ni es mía
porque cada vez que la abro me roban las cobijas
y me dejan el techo lleno de goteras
por donde me filtro y me evaporo,
y sin cobijas y con goteras
esta casa ya es muy fría
y esta confianza deja de ser honesta…
Tengo casi 2 años de andar por ahí,
llenándome de recuerdos que no puedo recordar
llenándome de vino, cerveza y ron
nadando en un gran olvido con sabor a whisky
haciendo de cuenta que no estoy cansada de todo
haciendo de cuenta que aún puedo seguir abriendo y cerrando la puerta
como si a este corazón no se le oxidaran las cerraduras
como si pudiese de verdad hacer que no me importe…
Confieso que no lo logré
reconozco que soy una farsante en este comedia
y que ya se acabó la obra en la que acabo de renunciar
pensaba que era divertido este personaje
pero acabo de darme cuenta que ya no quiero volver al escenario
y que se me pudrió el piso del teatro.
Ahora sólo puedo caminar en la arena… y descalza!
lunes, 11 de abril de 2011
In-segur(a)-idades
martes, 8 de febrero de 2011
Los nacionalistas

Y somos tan nacionalistas en este país de carne y hueso
que la soberbia se siente desplazada,
nos casamos tanto con nuestras verdades
que andamos vendiéndolas por el mundo
como si fueran mercadería de exportación,
cómo si tuviésemos derechos de autor sobre nuestras conclusiones del mundo.
Nos enamoramos tanto de nuestras ideas
que no somos capaces de escuchar las de los otros
y si las escuchamos las aplastamos con la suela de nuestra hipócrita modestia.
Después andamos por ahí vestidos de sacerdotes
predicando nuestros retazos de doctrinas
y somos todos parte del mismo negocio
y al mismo tiempo somos nuestro único cliente
creemos que somos dueños de la verdad como si la hubiésemos comprado en la tienda de la esquina
y encerramos el mundo en este juicio excluyente.
Pero cada día el argumento amanece por un punto distinto del horizonte
y se oculta cerca de una estrella diferente.
Día tras día vendemos nuevas palabras
y somos presa de la transformación,
pero seguimos izando la bandera de nuestras convicciones
como si la vida se tratara de colonizar las ideas de los otros...
como si se tratara de un partido de criterios…
y a pesar de todo... el partido siempre es interesante!
miércoles, 26 de enero de 2011
Vino contaminado a las 8 p.m.

Los días se van esfumando como cigarros taciturnos

