jueves, 26 de noviembre de 2009

Un martes en la barra de un bar con una cerveza y un pedazo de papel


No es que se me hayan derretido los pensamientos
o que las moléculas de mis riñones
estén agonizando con el virus de la cerveza.
No es que en sudor de la botella
se hayan difuminado todos los trazos de mi pentagrama.
No es que haya decidido hacer parte de mi equipaje
o que con una escoba te haya eliminado de los vértices de mis pensamientos etílicos.
Los registros dactilares de mi tinta ya no se refugian en el corcho,
mis lágrimas ya no reaccionan en reducción con el oxígeno de tu aliento...
es sólo un retorno de mí misma
es un casi "no me importa"
y un auto-desperdicio con aceptación previa.
Ya aprendí a utilizar anticonceptivos para el alma
y ya puedo brindar con tu "ya no estoy",
el drenaje de mi tristeza drenó tu repetición
y nuestro "vengo y me voy".
Tengo un pequeño crucigrama dibujado en el precipicio de mi botella de cerveza
y una reserva de vinos en el sótano de mi pasado.
Me fui con una llave y 500 orgasmos.
Me voy con una esperanza recortada en centímetros cuadrados
me voy con la casi seca tinta de mi pluma
y me voy con las bambalinas incendiadas
y con un escenario desnudo de vos,
me voy con un descontrol en los tres primeros dedos de mi mano derecha
con renglones asimétricos
y una instalación de palabras muertas,
me voy con una dentadura llena de nicotina
y con pedacitos de espejos incrustados en mis párpados
y con un ícono y un abrazo en mi recuerdo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Me voy con mis suspiros (Para "El")


Ya entendí que no sos capaz de perdonarme...
la duda con la que corté tu ilusión
fue más filosa y más profunda
que la fortaleza de tu deseo.
Me equivoqué como nunca lo he hecho en mi vida
y me arrepiento con todas mis letras y mis lágrimas.
Pero desdichadamente la culpa y el arrepentimiento
no son capaces de cicatrizarte el recuerdo y sanarte el ego...
llevo tres meses escribiendo sobre tu orgullo y mi tristeza
y en todo ese tiempo no he recibido una sola señal de tu perdón.
Me voy porque me lo pediste, no porque me nazca, ni mucho menos por voluntad propia,
armé mis valijas con un nudo en el estómago
me amordacé los labios con algunos retazos de tu indiferencia
me amarré las docenas de impulsos de llamarte que tengo todos los días
me quedé callada, te dejé de ver, te dejé de buscar
pero yo me quedé con vos...
yo me quedé con las mal aprendidas lecciones de dejarte ir
me quedé con las ganas de decirte que sí quiero compartir el techo con vos
y la cama, y tus ronquidos, y la cuchara y el fin de semana...
me quedé con el abrazo que sólo te pertenece a vos
me quedé saboreando la sal de tu cuerpo
me quedé imaginando que te arrepentías y me perdonabas...
Y hoy sólo puedo decirte que no te he olvidado
porque no sé como hacerlo
hoy aún no he logrado entender porque decidiste renunciar a la felicidad que te quería regalar
porqué no aceptas que mi aroma te hace feliz
que mi piel te dibuja suspiros
y que tus suspiros no tienen mejor guarida que nuestros orgasmos...
ojalá vuelvas...
Ojalá vuelvas y se evapore esta lágrima eterna
y nos llenemos los poros de felicidad
Ojalá vuelvas... y si no lo haces ojalá te pueda borrar de mi recuerdo
y ojalá no te vuelva a ver nunca más... para que mi alma sonría de nuevo
y por fin yo te deje de estorbar.

martes, 10 de noviembre de 2009

Perspectiva sin suspiros


No es que quiera decirte que ya entendí
ni mucho menos que tenga una constancia digital de que lo hice
pero ya que morfosintácticamente soy la primera persona y tengo un lápiz en mano derecha
no es menos que evidente la necesidad de expresarte el mensaje...
Puede ser que Matías tenga razón
puede ser que me llené la cavidad de los ojos con encajes
con velos de tul y telarañas de hipotecas emocionales.
Puede ser que se me adelantaran tus palabras
y que no te atreves a decirme que te encandilan mis ojos y mi falda
pero mi corazón y mis palabras te corroen el pensamiento.
Y finalmente, puede que yo hubiese tenido razón
es posible me hayas vendido la verdad
y que a pesar de que tus pasos hacen huellas en dirección inversa
se te derriten las decisiones y las pestañas
y no tienes más refugio que tus mentiras para que el mundo te crea que estás bien...
La verdad poco importa... si te importa, si te importó o si pretendes hacerlo...
en este momento entiendo que mis pechos se magnetizan con la ruta dactilar de tus palmas
en este momento entiendo que no puedes más que ignorarme para no declararte culpable
en este momento entiendo que no sabes hacia donde correr... hacia donde saltar.
Y yo sólo di cuatro pasos hacia atrás
hoy me quité el retazo de pañuelo que me amordazaba la perspectiva
y hoy te puedo decir que no te creo
No te creo que me extrañes ni que me quieras...
probablemente te saboreas mis orgasmos y mis rincones.
No te creo que te confundes y que las direcciones se entrecruzan en el horizonte logitudinal
seguramente porque sé que sólo me necesitas cuando no estoy disponible y viceversa
y que ahora que acepté que te amo tendría que decidir no hacerlo para que me regreses correspondientemente
y entonces
decidí que este amor solo existe en mi cabeza y en el deseo de que estuviese en la tuya...
y que definitivamente aunque lo hice todo alrevés
podría volver a hacerlo todo de nuevo, con una guía... un mapa para hacer el camino correcto,
y aún así estaría en la encrucijada de haberte dejado tenerme sin recurso de amparo
... te vas a arrepentir y yo te voy a acompañar, o talvez no
y yo recordaré de nuevo... que después de un sorbo de tu orgullo
la perspectiva sólo depende de donde uno quiera empezar a observarla.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Aún y todavía


Todavía puedo sentirte acostando tu barbilla en mi cuello

todavía me llevo el olor de tus mejillas y lo acuesto en mi almohada

Aún necesito imaginarme que está lloviendo y que me abrazas

aún necesito recordarme acurrucada entre el colpaso de tu ego y la hazaña de tu alma.

Todavía busco un pedazo de ropa que tenga tu olor

aún recuerdo desesperadamente la sensación de tu ombligo debajo de mi abdomen

la esquina escondida en los pliegues subterráneos de tus piernas que envolvieron mi espalda, mis hombros...

pienso en tus manos derritiéndose sobre mis pechos

en tu boca y el olor de tu cama.

Todavía recuerdo, espero y me duermo

pensando que al día siguiente me despertaré y estará lloviendo

tendría un pedicito tuyo envolviendo el amanecer

y el resto de vos rendido ante todos los motivos por los que hoy no te dejaste vencer.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Vendedor incoherente


Tengo una histeria colectiva instalada en mi boca

y todas los noches que me desarmo

me embarro de malta fermentada

para pegar cada una de mis partes

y me sumerjo en el embudo invertido de vidrio

donde desaparezco junto con todos los espejos que tengo enterrados en los ojos

junto con todos los aromas tuyos que tengo en cada célula de mi nariz.

Pienso en vos como quien tiene un mes de no probar alimento

te llamo con la desesperación de un mal de parkinson digital y focalizado

y te escribo con la desazón de quien no sabe si girar a la derecha o la izquierda

abro otra cerveza con la esperanza de que me contestes

prendo un cigarro, con el suspiro de encontrarte en las cenizas...

Y después de muchas horas de buscarte, esperarte y no encontrarte

como una verdadera parodia vestida de cliche ambulatorio

aterrizo en este espacio virtual

donde nadie me juzga más que tu recuerdo

donde nadie sabe que tengo tres cuartas partes de mis neuronas vestidas de inconsecuencia.

Podes seguir ignorando que te llamo

podes seguir pensando que no te escribo

que no te extrano, que no te sueno...

y yo puedo seguir con las patas atascadas en esta telarana que te compré

y que todos los días cuestiono

y que todos los días trato de encontrar el espacio para decirte

que no sos coherente con lo que vendes...