sábado, 6 de noviembre de 2010

Yo-persona... Cabeza despeinada

Cada día llego al momento donde mis emociones vuelven a manifestarse
donde las particularidades que me hacen ser más humana y menos luz
brotan desde el centro y me magnetizan.
He tratado de renunciar a la gula
y saborear cada espacio de la compasión,
respirar cada sonrisa, expandir cada suspiro.
Pero una parte muy orgánica de mí volvió a mi recuerdo,
a pesar de la calma y a pesar de mi conciencia.

Ya no me alcanzan los orgasmitos mensuales recurrentes
para sentirme más persona
ya me saben banales los besos eventuales en el calendario.
He empezado a pensar que a veces necesito un abrazo
seguido del contorno de unos labios resbalando por mi cuello
una mano despeinándome las ideas y acariciando mi cabeza
el vértice de una nariz deslizándose por mis mejillas
y dos luces bajo la sombra de las pestañas reposando sobre mis ojos...
Pero entiendo que no es una necesidad para sentir paz en mis respiros
ni para que se inunden mis continentes de felicidad y mis células de balance.
Entiendo que mi calma y la energía del universo son elementos absolutos
pero hoy aparecí en este punto de giro
donde mi carácter terrestre quiere manipular mis neuronas-pensamientos
y me pide bienestar estructural, alimento inconciente
me pide sentimientos, emociones
para después transformarlos en apegos y dependencias...

Pero entiendo que quiero seguir viviendo en esta vibración de calma
en esta expansión continua de mi tórax hacia afuera de mi piel.
Talvez sólo necesito recordar y reconocer los segundos de cada espiral
para que haya discernimiento en cada circunferencia agregada...
Talvez siga pensando que quisiera un abrazo, un beso y una cabeza despeinada
o talvez simplemente mi espalda se despertó con frío
y se implementó desnuda en mis palabras...

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