jueves, 15 de julio de 2010

Tinta y callos

Creo que ya quedé atrapada en los tentáculos de las necesidades virtuales
de la carencia de cualquier cosa que aparezca detrás del vidrio
de la desnutrición mental por exceso de realidad...
Ya me queda el uniforme que me confeccionaron los sastres globales
ya escanearon mi frente y le pegaron un etiqueta colectiva
y ya me hice parte de los seguidores de la escasez acumulativa,
me están enseñando a llenar mis carencias
con la fórmula inversa de la billetera, el armario y la sombra.

Todos los días me recalcan lo insuficiente que resulta cualquier cosa que tenga
y entiéndase por cosa cualquier insuficiente tapujo para el alma.

Por eso ayer me desperté con una revolución en la almohada
porque me di cuenta que se me llenó la escasez de puros vacíos somáticos
y hoy necesito llenarme de nuevo las manos de tinta y los pies de callos
las palabras de paradojas y los pasos de disparates
para poder tener más escasez de cordura
y menos comunidades de estructuras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario