A veces hay que extraerse del mundo
especialmente cuando pasan tantos días sin que salga el Sol
solo para darse cuenta que hay lugares en el mundo donde no se mendigan sonrisas en la calle
donde no te urge llegar a ningún lugar
porque donde sea que estés... estás a donde tienes que estar,
donde los abrazos te caen sobre el cuerpo con la lluvia
y en cada segundo hay un motivo para dejar de arrugar la frente.
Pero en estos días no he podido extraerme de todos los días
y parece que ha pasado 1 año sin que salga el Sol
un año en el que sólo sonrío cuando tengo llena la copa
aunque al día siguiente no lo recuerde.
Y otra vez con nostalgia de las botas y el bastón del caballero que camina
y con las hormonas en la punta de la botella
y con la boca teñida de whisky
y con las letras vestidas de duelo
con el aliento bajo el sol de medio día
con las botellas vacías
con el vicio a flor de piel
con las luces de mis ojos apagadas
tratando de arrancarme de raíz cada tulipán
antes de que se le marchiten los buenos modales.
Andaba con una adicción a estar lejos de mí
aunque estuviese encerrada conmigo dentro de 4 paredes
andaba dejando copas vacías por toda la casa
copas teñidas de tinto
andaba buscando traguitos virtuales
que sabiéndose amargos aún se digerían.
No puedo abrir la puerta de esta casa que creo que ya ni es mía
porque cada vez que la abro me roban las cobijas
y me dejan el techo lleno de goteras
por donde me filtro y me evaporo,
y sin cobijas y con goteras
esta casa ya es muy fría
y esta confianza deja de ser honesta…
Tengo casi 2 años de andar por ahí,
llenándome de recuerdos que no puedo recordar
llenándome de vino, cerveza y ron
nadando en un gran olvido con sabor a whisky
haciendo de cuenta que no estoy cansada de todo
haciendo de cuenta que aún puedo seguir abriendo y cerrando la puerta
como si a este corazón no se le oxidaran las cerraduras
como si pudiese de verdad hacer que no me importe…
Confieso que no lo logré
reconozco que soy una farsante en este comedia
y que ya se acabó la obra en la que acabo de renunciar
pensaba que era divertido este personaje
pero acabo de darme cuenta que ya no quiero volver al escenario
y que se me pudrió el piso del teatro.
Ahora sólo puedo caminar en la arena… y descalza!