lunes, 11 de abril de 2011

In-segur(a)-idades

Y aparezco en este espacio más femenino que el mismo deseo que no tengo de ser madre
aparezco en estos renglones cada vez que desaparezco en mi búsqueda propia
cada vez que se me dislocan los hombros de la inercia emocional
y estoy aquí con esta excusa de etiqueta negra
que me trae los dedos directo al teclado y los pensamientos al desnudo...
y es siempre el mismo cuestionario, y son siempre las mismas respuestas
aunque pase sólo un día, aunque pase más de un año
siempre serán las mismas motivaciones casadas con las convicciones sociales que niego en cada conversación trivial en los bares que evito
siempre serán los malditos discursos del corazón los que me traigan rendida a este espacio de palabras perdidas...
Y aunque ya sé que llegué tarde, y aunque ya sé la respuesta
me declaro culpable ante el jurado de la estupidez
de pensar en explicaciones irracionales a lo que queda explícito en la reproducción virtual... y como dice una amiga conocedora de lo desconocido: si tiene cara de perro, ladra como un perro y huele como un perro, definitivamente no es un pato.
Ahora se me están llenando las palabras de convicciones
se me están llenando de "nuncas" invertidos los destinos de mis carreteras.
No quería tener ganas de verte de nuevo, pero me dejaste un beso pegado en la almohada
No quería tener ganas de sentirte de nuevo, pero los delirios de mis malditas consecuencias y de mis "no me importa", se infiltraron en cada segundo que vi pasar en el reloj...
Y a pesar de que supe que te encantan los ojos de alguna que desconozco, y a pesar de que le abrazas en una o dos muestras virtuales de tu proyección de ser humano
y a pesar de que sepa que comparten palabras secretas y a pesar de que ni siquiera te has atrevido a mencionarlo
a pesar de que aparentemente existe un motivo convencional para desaparecer de esta puerta aún más convencional
tengo una colección de motivos no convencionales para convencerme de no esperar nada de los motivos
... de no tener motivos para esperar...
y a pesar de tener una "segura" motivación para salir corriendo
tengo los pies pegados en el asfalto
y espero que el cemento se derrita antes para poder huir y no tener conflictos de "seguridad" en mi cama y en mis costillas.
Al final esa seguridad podría traducirse en lazos familiares inadecuados
en explicaciones inexplicables e increíbles, consanguíneas, utópicas y fantásticas...
al final, qué importa la "seguridad"?
no importa lo que pase después... siempre y cuando ahora sea perfecto y sin preguntas...
...siempre y cuando no me asalte al presente ninguna idea "segura"...